SI REALMENTE SUPIERAS TODO EL TIEMPO QUE NO APROVECHASTE CUANDO ERAS PEQUEÑO PARA MEJORAR, LEERÍAS LO QUE TE EXPLICO A CONTINUACIÓN, PARA APLICARLO CON TUS HIJOS O JUGADORES

Hablemos de mitos.

De por qué, cuando se dice que un niño no puede entrenar la fuerza hasta cierta edad, estamos haciendo una afirmación que no es del todo correcta.

No existe evidencia que confirme que una persona, en edad de crecimiento, pueda tener problemas de salud o físicos.

Es más, los estudios confirman lo contrario.

Te invito a que mires este gráfico:

Lo que dice este gráfico, básicamente, es que, si los deportistas empiezan a hacer actividad neuromuscular antes de iniciar su adolescencia (en azul), tienen una mejor capacidad motriz en el momento en el que llegan a la edad adulta.

Aunque los resultados no se vean pasada la época de la infancia.

Escríbeme para que te informe bien.

Déjame que te explique una cosa.

Durante muchos años, he entrenado a equipos de voleibol de base. De hecho, jamás he entrenado a un equipo senior.

Y hay una cosa que se hace muy mal, sobre todo en los clubs donde no hay muchos recursos.

Los buenos entrenadores siempre están con los equipos de adultos.

Y con los pequeños, bueno…, pues alguien los coge.

Un jugador juvenil.

Un padre motivado.

Y evidentemente, no es el mejor entrenador posible dentro de ese club.

Y ahí viene el problema.

El trabajo más importante se ha de hacer desde abajo. Cuando son esponjas. Cuando aprenden a pesar del entrenador.

Sí, sí.

Has leído bien.

A pesar del entrenador.

Porque cuando uno es pequeño aprende, por el simple hecho de repetir cosas, porque está motivado, porque le gusta la actividad, porque practica por su cuenta.

 

No sé si sigues el rugby.

Antes del año 2000, el torneo 6 Naciones era solamente el 5 Naciones.

En este momento se incorporó Italia.

Se dice, se comenta, se rumorea, que Italia consiguió entrar en el prestigioso torneo, porque un entrenador neozelandés estuvo años trabajando la base del rugby italiano, con absoluta profesionalidad.

 

Bueno, solo hay que ver los equipos de jóvenes de los grandes clubes de futbol, donde los entrenadores tienen como principal objetivo formar jugadores que puedan alimentar a los primeros equipos.

No me extenderé mucho más con este argumento.

La ciencia es cada vez más clara.

 

Por otro lado, no sé si sabes que la incidencia de lesión aparece cada vez en población más joven.

 

¿Por qué pasa esto?

 

Pues una de las posibles razones, que pueden tener un peso importante, es que, cada vez hay más especialización prematura.

Hace diversos años, los niños hacían trabajo motor de muy pequeños, luego hacían deporte escolar o actividades polideportivas y, solo a cierta edad, entraban en un club a practicar un deporte en concreto.

Ahora eso es muy raro, los clubs tienen jugadores casi desde los 6 años.

Pues imagina.

 

Un niño, haciendo el mismo deporte, siempre de la misma manera, cambiando muy poco los entrenamientos, repitiendo siempre los mismos patrones motores…

La repetición de un movimiento, desgasta las zonas y los tejidos que intervienen en dicho movimiento.

Y si encima, tienes la mala suerte de que el entrenador mira por su ego, y no por el aprendizaje, tienes un cóctel explosivo.

 

Cuando un entrenador tiene como objetivo ganar, y no formar, pondrá siempre a los jugadores que le sean resolutivos en los sitios en los que le funcionan mejor. Eso aumenta aún más la especificidad y, por lo tanto, la repetición de acciones.

 

 

Así que te ofrezco lo siguiente.

Primero sepamos qué edad tiene el niño o adolescente al que vamos a entrenar.

Y no hablo de la edad cronológica, hablemos de la edad biológica.

 

¿Cómo conocer la edad biológica de un niño?

Es decir, su desarrollo respecto al pico máximo de crecimiento, que se suele dar hacia los 11-13 años en niñas y hacia los 12-14 en niños.

Hay niños que crecen más rápido y otros que tienen un proceso más lento.

A través de una serie de mediciones, podremos estimar de manera orientativa cuál es su evolución madurativa.

 

Cuando sepamos dónde ubicarlo, empezaremos a entrenar para:

  1. Asegurarnos una buena ejecución de la técnica de los movimientos básicos, como correr, saltar, caer, lanzar…
  1. Entrenar todo aquello que no puede ejercitar, por culpa de la especificidad de su deporte, es decir, compensar la agresividad que pueda provocar la repetición de estímulos.
  1. Progresar siempre en función de la calidad, y nunca en función de la cantidad de trabajo.

 

El gran objetivo es que el niño o la niña aprendan a entrenar y que estén preparados para las cargas que vendrán una vez comiencen a hacer el cambio en su adolescencia.

Y mi gran objetivo es conseguir un buen desarrollo motor. Y, ¿por qué?

Pues porque una vez descubrí los secretos de como calcular la edad biológica de un niño, lo he hecho con todos mis deportistas en clubs de base.

Y el hecho de individualizar los entrenamientos es una muy buena idea.

Los chicos y chicas que he entrenado se sienten mejor atendidos, podemos insistir más en los problemas específicos de cada uno y su evolución es mucho más rápida.

 

En fin, como te comento, nuestro servicio de entrenamiento con jóvenes, no es como lo que hayas encontrado normalmente. ¿Y, por qué?

  • Porque calculamos la edad biológica del niño o niña.
  • Porque en función del resultado orientamos su entrenamiento a una serie de necesidades según su maduración.
  • Porque hacemos un seguimiento de la evolución de sus cambios motores y físicos.
  • Porque nuestro foco no es cortoplacista, generamos las bases para tener una carrera deportiva más larga y segura.
  • Porque intentamos reducir la agresividad que provoca la repetición que genera el deporte que practican.
  • Porque nos centraremos en el aprendizaje técnico de los ejercicios, buscaremos mejorar la calidad de la estructura ósea, mejoraremos los aspectos coordinativos de acciones y movimientos básicos…
  • … Y todo esto, intentado que no sea un tostón, buscaremos formas jugadas y en algunas ocasiones circuitos.

Por todas estas razones, nuestro servicio no es demasiado común.

 

Y ¿cómo puedo saber si este servicio no es para mí?

Evidentemente, si no eres un niño o un adolescente, no es para ti.

Pero eso es obvio, ¿no?

Es broma.

Este servicio es para niños y niñas que practiquen deporte. No hace falta que sea de competición.

O para aquellos que requieran de un aprendizaje motor o de una mejora en su condición física. Sin pasar por el clásico entrenamiento pensado para adultos.

Porque a diferencia de lo que siempre se ha dicho.

Sí, se puede entrenar con niños y es necesario hacerlo.

 

El precio del servicio es de 45 euros cada sesión.

Se pueden hacer de manera individual o en grupos de como máximo 3-4 participantes.

Aunque, evidentemente, también ofrecemos el servicio totalmente individualizado, si así lo deseas.