SI LA GENTE SUPIESE REALMENTE LOS BENEFICIOS DE HACER MEDIA HORA (AL MENOS) A LA SEMANA DE ACTIVIDAD FÍSICA INTENSA, BUSCARÍA, SIN DUDARLO, EL TIEMPO PARA ENTRENAR

Si te dijese que existe un tratamiento de bajo coste con el que, con poco tiempo de dedicación, puedes reducir la probabilidad de morir por cualquier causa.

Que, además, mejora tu calidad de vida, tu humor, tu apariencia, tus relaciones personales, y que es dosis dependiente.

Es decir, cuanto más lo utilices, mejor resultados vas a obtener (con un límite, como en todo).

 

Y, si ese medio (como dicen los cracks de Fissac) se pudiese empaquetar en una pastilla, ¿no sería el medio de salud más vendido del mundo, con diferencia?

 

Pues existe.

Se llama ejercicio.

Y, lamentablemente, se receta mucho menos de lo que debería.

Y, cuando se hace, no se le da la importancia que merece.

 

En mi opinión, debería ser, junto a la alimentación, el primer cambio a buscar para cualquier tratamiento de salud.

Porque, no nos engañemos, es un cambio de una simpleza extraordinaria.

 

Comer mejor.

Hacer ejercicio.

 

Cuidado, he dicho simple, no fácil.

Así que, es posible que esta sea una de las razones por la que hayas llegado hasta aquí.

Porque sabes que necesitas un cambio en tu vida, pero hasta el momento no has sido capaz o porque, simplemente, necesitas ayuda.

 

Y ese es mi trabajo.

 

Acompañarte en el proceso de mejora de tu salud.

Y me encanta.

Porque cada persona es un mundo y, por lo tanto, un reto.

 

Porque, cada vez que alguien sale de la sesión satisfecho y me comenta, al cabo de un tiempo, los progresos que nunca esperaba haber conseguido, que quieres que te diga…

Se agradece.

Bastante.

Mola.

 

Te mantiene enchufado.

Al pie del cañón.

Es, en toda regla, una relación win-win.

 

Tú consigues calidad de vida y yo éxito profesional…

… y un sueldo, claro.

 

No voy a tratarte como si fueses tonto. No pretendo ir de falso.

 

Así que, si tu objetivo es dar una sacudida de salud a tu cuerpo y a tu mente, estás en el lugar adecuado.

 

Por si aún te lo estás pensado, te diré que es importante entender las razones por las cuales quieres (o debes) ponerte a entrenar.

Porque, según tus necesidades, el entrenamiento será completamente diferente al de otra persona.

Incluso aunque tengáis objetivos similares.

 

Así que, lo primero que te ofrezco es escucharte. Parece obvio, pero confía en mí, no lo es tanto.

Por ello primero analizaremos tu caso, entendiéndote a ti, tus circunstancias y tus gustos.

Todo lo que sea buscar un remedio fácil y genérico, es hacer las cosas a medias.

 

Segunda cosa importante.

Importante no.

Vital (y nunca mejor dicho).

 

Según un meta análisis del año 2020[i], la cantidad de masa muscular en la edad adulta es un buen predictor de la probabilidad de muerte por cualquier causa.

Has leído bien.

 

Si tienes buenos niveles de fuerza y tienes desarrollada tu musculatura, tienes mucha menos probabilidad de morir.

Así de crudo.

 

No importa que tu intención sea bajar de peso, mejorar en una lesión o mejorar los efectos de una enfermedad.

El entrenamiento de fuerza es fundamental.

 

Y creo que, simplemente por esta única razón, ya vale la pena marcárselo como prioridad.

Porque no solo vas a vivir más, vas a vivir mejor.

 

[i] Muscle mass, strength, and physical performance predicting activities of daily living: a meta-analysis

Internet está lleno de información sobre entrenamiento y salud, lo que no está tan claro es que la información sea realmente buena, aplicable y veraz.

Ojo, no digo que todo lo que puedas encontrar sea malo.

Y tampoco estoy diciendo que lo que yo te pueda ofrecer es lo único válido.

 

Estoy diciendo que, es posible que no sepas dónde buscar información de calidad o (sobre todo) adecuada a tus circunstancias.

Porque, aunque quizá esté mal que yo lo diga, lo que es gratis no suele ser una buena opción.

 

Es por esta razón por la que nunca me cansaré de repetir que lo primero que debes hacer es informarte bien.

 

Contrastar.

Comparar.

 

Y, solamente cuando tengas muy claro lo que necesitas, hablaremos sobre si soy la persona adecuada para ayudarte y, también me veo en la obligación de decírtelo, si encajas en el perfil de nuestros usuarios.

 

 

Me encanta poder decir que no somos un centro más, porque nuestros clientes pueden beneficiarse de:

 

Un método de evaluación inicial que nos permite conocer, de manera medible y muy precisa, el estado muscular general y así atacar las zonas “eslabón débil”.

Entrenamiento basado en la calidad y no en la cantidad. A diferencia de muchas modas y sesiones de “diversión”, nuestro objetivo es que aprendas a entrenar. No más, mejor.

Informes periódicos y entrenamientos complementarios para hacer en casa.

Una metodología basada en los aprendizajes del Máster en Alto Rendimiento en Deportes Colectivos y de las formaciones internas del F.C. Barcelona (solamente por esta razón, ya amortizas el valor de la sesión).

Contacto directo con los fisioterapeutas del centro para encontrar posibles mejoras al trabajo que proponemos.

Un servicio de soporte complementario al entrenamiento (sin abusar), que te permite resolver tus dudas en poco tiempo, independientemente de los días que entrenes con nosotros.

 

Por todas estas razones y alguna que otra más, no somos un centro de “salud” más. Somos un espacio de ejercicio terapéutico donde lo importante no es solamente la imagen o los resultados a corto plazo.

 

Lo importante es entrenar para la vida.

Para el día a día.

Con la intensidad, la frecuencia y el desgaste que conlleva.

 

En caso de que tengas interés en contratar este servicio, debes saber que, para poder comenzar a trabajar con la información necesaria, son imprescindibles dos sesiones.

La primera para conocer tu estado inicial.

Y la segunda, para aprender la técnica de los ejercicios que vas a realizar.

 

Porque no te voy a dejar tirado.

Porque no importa entrenar mucho.

Importa entrenar bien.

 

Por ello, en la segunda sesión, vas a tener que esforzarte en entender la mecánica de los ejercicios y su ejecución.

A partir de este punto, tú decides.

Podrás entrenar por tu cuenta o venir de manera periódica a trabajar conmigo. Eso sí, da igual lo que decidas, que te voy a poner deberes, y los vas a tener que hacer, si no, no tendrá sentido.

 

El precio de las dos primeras sesiones es de 90 euros.

 

Barato, lo sé.

Solo la valoración inicial y el informe sobre el estado muscular, ya tienen más valor que las dos sesiones juntas.

 

Y eso sin mencionar el contacto directo conmigo.

 

Deja aquí tu caso o tu duda, para ver si nos interesa mutuamente trabajar juntos.