La suerte del principiante

¿Habrá una explicación científica para este fenómeno?

 

Yo no lo sé.

Pero es un hecho que, en ocasiones, el que empieza, tiene una potra de la hostia.

 

Incluso aunque no estés empezando, el primer día después de mucho tiempo si hacer una actividad, parece que te va de puta madre.

 

¿Por qué será?

 

¿Es una cuestión de motivación?

 

En tu primer día de actividad, del deporte que sea, tienes un aura de habilidad increíble.

Te sale todo.

Desesperas a tus rivales.

Se cagan en tus muelas.

Y nadie sabe por qué.

 

Pero, la realidad es tozuda, y al siguiente día, la cosa ya no va igual.

No tienes ese angelito que jugaba por ti.

Empiezas a entender que eres un poco paquete y que tendrás que entrenar para hacer algo.

 

Ese día llega.

Y normalmente es el segundo.

Y el tercero peor que el anterior.

 

La única manera de ponerle remedio es el conocimiento.

Entender qué es lo que no haces bien, y disponerte a cambiarlo.

Con o sin ayuda, pero has de entrenar.

 

Infórmate bien, entiende la actividad que haces, entrénate o prepara a otros con coherencia.

Porque la preparación es determinante.

 

No dejes las cosas a la suerte.

Suele durar muy poco.

 

El viaje del casi deportista.

Ideas actuales, para deportistas y entrenadores no profesionales.

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